Láser Facial

Indicaciones

Resurfacing es una palabra inglesa que significa recambio de una superficie.

En Medicina y Cirugía Cosmética se aplica a todos los procedimientos terapéuticos cuyo objetivo es la renovación, con mayor o menor intensidad, de la superficie cutánea. Y ello con la finalidad fundamental de eliminar arrugas, manchas, cicatrices, tatuajes, etc.; la reparación cutánea secundaria que se produce entraña, además, una mejora global del aspecto y el tono de la piel, que, en el caso de la cara, determina un significativo efecto lifting.

Tratamiento

Consiste en la utilización del láser u otra energía luminosa intensa, directamente sobre la superficie cutánea de la zona a tratar. A nivel celular dicha energía se transforma en calor intenso, responsable último del efecto terapéutico: destrucción-eliminación y estimulación-reparación.
Existen diferentes tipos de láser (CO2, Neodimio-Yag, Erbio-Yag, etc) que pueden utilizarse para este procedimiento terapéutico.

Otros permiten tratamientos más profundos (arrugas, manchas, cicatrices, atonía); en este caso, será necesaria una anestesia local, con o sin sedación, o una anestesia general, si la zona a tratar es muy extensa.

Finalmente algunos láseres concentran su actividad destructora directamente en pigmentos específicos (tatuajes), salvaguardando la integridad cutánea.

Duración

Un determinado tratamiento puede requerir de una o varias sesiones.

Depende del o de los inestetismos que se estén tratando, y también de la tecnología (equipo y/o modo de empleo) que se esté utilizando.