Dietas

 

Indicaciones

La dietética representa uno de los pilares básicos en el tratamiento de la obesidad. La obesidad es un grave problema de salud pública, que está adquiriendo tintes epidémicos en las sociedades desarrolladas, y que representa uno de los grandes retos médicos para el próximo siglo.

A nivel internacional, se acepta que el IMC (Índice de Masa Corporal o Índice de Quetelet) representa la forma más simple de evaluar la situación ponderal de un sujeto. Siendo IMC = Peso en Kg / Talla en mts2; es decir que si un sujeto pesa 80 Kgrs y mide 1’65 mts, su IMC es 80 / 1’65×1’65 = 29’5. El rango de normalidad para ambos sexos está comprendido entre 20 y 25.

En Europa, la incidencia de la obesidad está entre el 10 y el 25%. Es la segunda causa de muerte prevenible en los países desarrollados, por detrás tan sólo de las enfermedades derivadas del consumo de tabaco. Es un factor de riesgo añadido cuando existen ciertas patologías: cardíacas, respiratorias, etc. Está asimismo en el origen o el agravamiento de muchas patologías: artrosis, diabetes, varices, hernias, etc.

En la lucha contra la obesidad es fundamental el concepto de abordaje multifactorial y a largo plazo: vida menos sedentaria, ejercicio físico, dieta equilibrada eminentemente hipocalórica, y apoyo de la farmacoterapia; con un control y seguimiento prolongados. Deben siempre rechazarse los tratamientos-relámpago que pueden causar graves desequilibrios metabólicos.

Metodo

La dietaterapia debe permitir el control del aporte energético. Existen infinidad de dietas.

Una dieta de adelgazamiento debe ser esencialmente hipocalórica, es decir que aporte menos calorías de las que pudieran calcularse como necesarias para la vida y actividades de un determinado paciente. 

Aunque el 70-80% del gasto energético del organismo se produce sin nuestra participación (funcionamiento de los órganos, termoregulación, etc.), es muy importante, de forma complementaria realizar ejercicio de forma regular.

Duración

Todos los autores coinciden en la necesidad de establecer pautas terapéuticas a largo plazo; y controles y seguimiento prolongado, aún después de haber conseguido la reducción ponderal deseada.

En términos generales, con una dieta hipocalórica equilibrada, realizada en régimen ambulatorio, se considera aceptable una pérdida de peso de 1 a 2 Kgrs por semana; con una dieta hiperproteica, también en régimen ambulatorio, se pueden conseguir pérdidas de 3 a 5 Kgrs por semana.